La realidad te obliga a leer “Opportunity Valley”

En el nuevo libro de Hugo Pardo Kuklinski “Opportunity Valley” (Planeta Web 2.0 -con Cristóbal Cobo- y Geekonomía) se presentan las enseñanzas de tres décadas de cultura o contracultura digital.

En algunos casos se trata de cosas que nos han enseñado las transformaciones producidas en estos últimos tiempos, en otros, tal lo relata e ilustra el autor, encontramos lecciones que aun no han sido aprendidas, muchas veces porque la inercia de modelos anteriores nos impiden o porque nosotros mismos no hemos asumido la innovación requerida como un fenómeno cultural, no meramente tecnológico.

El digitalismo  es la apropiación social de la cultura digital. Si bien los antecedentes tecnológicos pueden ser ubicados en la década del 60, el proceso socio-cultural es posicionado en los 80, coincidente con la aparición de Macintosh y el concepto de “digital culture” (1984) . El nacimiento de la World Wide Web entre 1990 y 1994 y la web social del presente siglo, constituyen otros indicadores importantes del digitalismo.

Por qué el digitalismo es contracultura?

Sencillamente porque se sale de los cánones establecidos por la cultura de época. Se trata de un espacio contracultural que propone “cambiar el mundo pensando distinto a las anteriores generaciones”. Para Pardo, también autor de Geekonomía, el “digitalismo es una conciencia ambiciosa de transformar industrias y el mecanismo de interacción de las personas”. Entre las novedades –respecto a la anterior manera de pensar y actuar- el digitalismo incorpora la innovación como una constante, que imprime una dinámica única en la historia de la humanidad, alterando la noción tradicional del tiempo y del espacio.

El digitalismo está representado en el mundo real por el espíritu de los “valley”, la apropiación cultural representada en las dinámicas industriales, profesionales y personales de las organizaciones instaladas en las localidades ubicadas al sur de San Francisco, conocida como Silicon Valley (Mountain View, Cupertino, San José, etc.) cuna y sede de importantes marcas representativas de la última gran disrupción tecnológica abrazada por la incipiente contracultura digital.

silicon valley

En muchas otras localizaciones del mundo se ha querido institucionalizar un espacio geográfico Valley, sin contar con la espontaneidad surgida en California, creando los xValley (nombre de la ciudad + Valley), incluída Latinoamérica. Pero ese espíritu fundacional difícilmente se ha visto reflejado en los clones posteriores.

Pardo especifica que a los actuales Valley les falta mucho de los componentes que marcaron la diferencia. Mientras por un lado ciertos gobiernos locales o nacionales intentaron una acción más ligada al Marketing político de ciudad, la organización de eventos (como congresos, reuniones, jornadas; todas de mayor impacto turístico que contracultural) o la inversión inmobiliaria; lejos quedaron las ideas y acciones de un espacio contracultural, de la transformación industrial, de nuevas formas de trabajar, aprender y relacionarse.

Muchas cosas para aprender

El autor marca con atractiva ilustración todas aquellas lecciones que nos están dejando estas tres décadas de cultura digital, orientadas a transformarse (personalmente) y transformar el entorno. Detalla las lecciones que han sido aprendidas, pero también reseña aquellas que nos falta por aprender, seguramente condicionados por los antiguos y obsoletos ambientes del siglo XIX y el XX que aún persisten en el imaginario de muchas generaciones.

SAMSUNG DIGIMAX 360

Durante el desarrollo de los distintos capítulos Hugo Pardo describe las incidencias del digitalismo en ámbitos como los de gobiernos inteligentes, el mundo del trabajo, las redes profesionales, la arquitectura del aprendizaje y el valor de públicos y usuarios. En los casos prácticos vivenciados por él dedica una sección al proyecto Outliers School, que ha emprendido junto a Carlos Scolari y Cristóbal Cobo insertando el pensamiento de diseño en la formulación de estrategias educativas disruptivas, mucho más cercanas a los mecanismos permanentes y no formales del aprendizaje que a los petrificados modelos de nuestros sistemas oficiales.

En el escrito se nota en el autor su compromiso con nuevas generaciones, con los noveles profesionales de las artes y oficios de la cultura, la educación y la comunicación, áreas de fuerte impacto en la transformación digital. Propone ideas para diseñar la propia ruta del trabajo y el aprendizaje permanente de cada interesado, remarcando las profundas transformaciones en el campo de las competencias profesionales, el establecimiento de nuevos modelos de liderazgo, las maneras de aprender en cualquier lugar y tiempo (o mejor dicho, en todo tiempo y lugar) y, principalmente, la nueva valoración y posibilidad de acceso al conocimiento de todo tipo, inclusive el científico.

Sugiero no dejar de leer “Opportunity Valley” .

Descargarlo desde aquí.


Deja un comentario